
Me acaba de pasar y aún no lo termino de creer.
Quería hacer una operación simple con una foto y, como el Paint Brush es limitado, y para no instalar todo un paquete profesional de diseño, decidí instalar el Microsoft Photo Editor, pues por fin me habían devuelto mi esquivo Pack Universia.
Desde hace un tiempo, he reemplazado mi lectora de CD por una antigua lectora de DVD porque necesitaba leer ese tipo de discos, entonces ingresé el disco (¡original!) de Office XP, y mientras cargaba, me fui a tomar agua. Cuando regresé, escuché que la lectora sonaba raro, como si el CD estuviese girando a una velocidad bastante alta, y lo peor, como si estuviese acelerando. Rápidamente reaccioné y fui a presionar el botón de expulsión, y estaba a punto de hacerlo, cuando escuché un sonido cuya representación podría aproximarse bastante a una función impulso unitario. Breve y seco, como un disparo.
La ferocidad del sonido activó mi sentido arácnido, gracias al cual apagué, desconecté y abrí la CPU instantáneamente. Al sacar la lectora, me tomó bastante tiempo el poder desarmarla, pues muchos cables estaban soldados a la tarjeta, pero al ver la prueba del delito, la confirmación de mi presunción, procedí a desarmarla a la mala. Una lectora capaz de eso, no merecía vivir.

Sí, es lo que imaginas. Mi disco de Office XP se había convertido en pedazos de plástico divididos de forma (y en formas) aleatoria(s). Pero una parte del mismo, simplemente se había hecho polvo.
El nombre del culpable: LG DRD-8160B. Y pensar que estaba a punto de comprarme otra lectora LG.
Quería hacer una operación simple con una foto y, como el Paint Brush es limitado, y para no instalar todo un paquete profesional de diseño, decidí instalar el Microsoft Photo Editor, pues por fin me habían devuelto mi esquivo Pack Universia.
Desde hace un tiempo, he reemplazado mi lectora de CD por una antigua lectora de DVD porque necesitaba leer ese tipo de discos, entonces ingresé el disco (¡original!) de Office XP, y mientras cargaba, me fui a tomar agua. Cuando regresé, escuché que la lectora sonaba raro, como si el CD estuviese girando a una velocidad bastante alta, y lo peor, como si estuviese acelerando. Rápidamente reaccioné y fui a presionar el botón de expulsión, y estaba a punto de hacerlo, cuando escuché un sonido cuya representación podría aproximarse bastante a una función impulso unitario. Breve y seco, como un disparo.
La ferocidad del sonido activó mi sentido arácnido, gracias al cual apagué, desconecté y abrí la CPU instantáneamente. Al sacar la lectora, me tomó bastante tiempo el poder desarmarla, pues muchos cables estaban soldados a la tarjeta, pero al ver la prueba del delito, la confirmación de mi presunción, procedí a desarmarla a la mala. Una lectora capaz de eso, no merecía vivir.

Sí, es lo que imaginas. Mi disco de Office XP se había convertido en pedazos de plástico divididos de forma (y en formas) aleatoria(s). Pero una parte del mismo, simplemente se había hecho polvo.
El nombre del culpable: LG DRD-8160B. Y pensar que estaba a punto de comprarme otra lectora LG.



















1 comment:
wow, gracias por el dato, jamas comprare una lectora lg, aunque mirando bien la mia es lg pero para vcd no mas .. jaja.. adios !
victor
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